Es importante realizar cualquier reparación en talleres autorizados por la marca y las aseguradoras, aunque se prefiera no afectar el seguro del vehículo.
A la hora de comprar un carro usado, es clave conocer su historial. Por esta razón, la recomendación es realizar el negocio en un concesionario que pueda dar fe de que el vehículo no presenta problemas legales y se encuentra en óptimas condiciones.
Para ello, se hace necesario realizar un peritaje donde le indiquen si el vehículo ha tenido reparaciones, siniestros o reclamaciones considerables en aseguradoras, algo que puede afectar el valor comercial del auto, teniendo en cuenta la gravedad de los registros.
De acuerdo con estimaciones del sector, un automóvil que ha sufrido un siniestro y registra reparaciones puede perder, en promedio, entre el 30 % y el 50 % de su valor comercial, dependiendo de la gravedad del daño y de cómo quede registrado en su historial.
Debido a esto, es importante señalar que, en ocasiones, y ante el riesgo de afectar el historial del automotor, los propietarios prefieren acudir a talleres particulares para reparar los daños y no dejar trazabilidad alguna del incidente, algo que puede afectar la seguridad de quienes en el futuro compren ese auto.
Según la compañía de seguros Mapfre, “el modelo, marca y año del automóvil son determinantes en el cálculo del seguro. Vehículos de alta gama o deportivos suelen tener primas más elevadas debido al costo de sus repuestos y mayor riesgo de robo”.
En este sentido, algunos expertos en el tema recomiendan evaluar el impacto que el hecho de activar la póliza podría tener a futuro; no por afectar el seguro, sino porque puede ser un daño que, si el propietario lo estima conveniente, puede ser atendido de forma particular en un taller debidamente certificado por la marca o en el mecánico de confianza.
“El problema no es usar el seguro, sino usarlo sin evaluar el impacto que puede tener en el valor del vehículo. En el segmento premium, el historial pesa tanto como el estado actual del automóvil”, explica Carlos Guarín, CEO de El Servicio Inglés, compañía especializada en reparación de vehículos.
En Colombia, cuando un siniestro queda registrado como relevante, ya sea por daños estructurales o por indemnizaciones significativas, la percepción del vehículo cambia en el mercado. Aunque las reparaciones menores no siempre afectan la valorización, su registro puede reducir el precio de venta, incluso si el daño fue superficial.
“En los vehículos de alta gama, la calidad de la reparación es tan importante como el daño mismo. El uso de repuestos o mano de obra no certificada puede afectar seriamente la percepción del vehículo”, agregó Guarín.
El deducible y el posible aumento de la prima también influyen en la decisión. En siniestros menores, algunos propietarios optan por asumir el costo de la reparación para evitar pagos adicionales y aumentos en su póliza en los años siguientes.
“El deducible es la cantidad que debe pagar de su bolsillo antes de que el seguro comience a cubrir los gastos. Es importante saber cuánto es el deducible y cómo afecta el costo de la prima mensual. Equilibrar un deducible alto con un costo mensual más bajo y viceversa es una decisión crucial que debe ajustarse a tu presupuesto y nivel de comodidad”, señalan desde Mapfre.
Por último, comprender qué factores afectan el costo del seguro puede ayudar a tomar decisiones informadas. Preguntar sobre cómo el historial de manejo, la edad, el tipo de vehículo y el récord crediticio impactan en la prima del seguro es clave para ajustar las decisiones para obtener la mejor tarifa posible.
Fuente: Semana
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