El transporte de mercancías refrigeradas —como frutas, carnes y productos farmacéuticos— es un pilar de la cadena agroindustrial que exige no sólo logística de frío impecable, sino también seguro especializado capaz de resguardar económicamente a productores, exportadores y operadores logísticos frente a riesgos específicos.
Coberturas clave
La cobertura clave es la relacionada con fallas del sistema de refrigeración, que van desde averías mecánicas y eléctricas hasta cortes de energía involuntarios que desencadenan variaciones de temperatura que pueden echar a perder la mercancía. Estas pólizas compensan el valor de la carga dañada por una desviación de temperatura fuera de los rangos acordados, siempre que el equipo haya sido mantenido y operado conforme a especificaciones del fabricante.
Otro elemento técnico esencial es la cobertura por retrasos en frontera o conexiones de transporte. Dado que los productos perecederos tienen un tiempo de vida útil limitado, las demoras por congestión aduanera, inspecciones sanitarias o falta de espacio en puertos pueden deteriorar la calidad del producto si superan plazos críticos.
Además de la protección contra fallos en frío y demoras, coberturas complementarias que se están volviendo más relevantes incluyen la protección por contaminación cruzada, rechazo por normas sanitarias y costos de descarte bajo regulaciones estrictas, así como cláusulas específicas que amparan pérdidas durante la manipulación y transferencias entre modos de transporte.
La integración de tecnologías como sensores IoT, telemetría y trazabilidad en tiempo real permitirá a las aseguradoras y los asegurados mejorar la predictibilidad de riesgos, reduciendo reclamaciones y ajustando primas con base en datos de desempeño de la cadena de frío. Esta tendencia técnica apunta a una sinergia entre logística y seguros que puede disminuir pérdidas millonarias y elevar la confiabilidad del comercio agrícola internacional.
Desde la experiencia en transporte y logística, el seguro en la cadena de frío es clave porque una falla mínima, un retraso, una variación de temperatura, puede representar pérdidas millonarias y afectar directamente el abasto de alimentos o medicamentos. No es sólo proteger una carga, es proteger la inversión, los empleos y al consumidor final”, expuso Dulce Ruiz, directora general de Transportes Aledarma.
Cuando el seguro está bien integrado a la operación logística, se controlan riesgos, se evitan sobrecostos y se garantiza que los productos lleguen seguros a las personas”, agregó.
Carlos Bojórquez Robles es creador de contenido especializado en economía, finanzas y análisis de negocios, con una trayectoria que combina la investigación periodística con la interpretación de los fenómenos económicos nacionales y regionales. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), generación 2006-2009. Su carrera comenzó en 2008 en el semanario Portafolio, donde desarrolló un enfoque analítico hacia el entorno financiero y empresarial. A lo largo de los años ha cubierto prácticamente todas las fuentes informativas, lo que le ha permitido construir una visión integral del impacto económico en distintos sectores productivos. En 2022 regresó a El Debate, donde actualmente desempeña su labor con un énfasis en la divulgación de información económica precisa, contextual y accesible para el lector. Entre sus principales líneas de cobertura se encuentran la política monetaria del Banco de México (Banxico), la inflación, las perspectivas de crecimiento, los salarios, el empleo y el poder adquisitivo. También aborda la evolución del mercado publicitario, las inversiones en marketing, el desempeño del sector primario y los retos de la exportación ganadera, con especial atención al papel de Sinaloa en la economía nacional.
Fuente: Debate
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